jueves, 30 de septiembre de 2021

La Magia de la Consciencia

 La magia de la Consciencia reside en el hecho asombroso de que cuanto más queremos comprender su naturaleza, Nuestra naturaleza, más parece que se nos escapa. Cuanto más profundizamos, más inmenso es el paisaje que descubrimos ante nosotros.

Intuimos que la Consciencia no es aquello que creíamos antaño, que es Algo mucho mayor, mucho más profundo y quizás incomprensible desde la razón humana y por lo tanto aún más difícil de transmitir. Aún así, nuestro Propósito como seres humanos se sintetiza en la palabra Relación, y es por este motivo que debemos comunicar, transmitir y compartir sincera y humildemente todo aquello que trae Luz a la Consciencia. Este es nuestro propósito.

 

 

 ¿Cómo acercarnos a la comprensión de la Consciencia? Desde los antiguos pensadores griegos, la Consciencia se ha identificado con aquel principio divino que nos convierte en Seres Humanos: el principio mental. Ser consciente es "darse cuenta" de todo aquello que nos rodea, identificarlo con algo distinto a nosotros, comprenderlo. Gracias a esta relación somos también conscientes de nosotros mismos: autoconscientes. Pero hasta aquí la consciencia se expresa como relación con el mundo o con nosotros mismos. Siempre hay una separación entre nosotros y el mundo, y hasta me atrevería a decir entre la mente que analiza y nosotros mismos. Cuando ejercitamos esta consciencia, es la mente la que analiza, separa, clasifica y así entiende aquello que percibe. ¿Es esta la consciencia humana, o todavía estamos en un nivel material de la manifestación de la Consciencia?

La Consciencia humana transcurre a lo largo del tiempo, se alimenta de infinitas experiencias que la van nutriendo, repito "en el transcurrir del tiempo". Todas sus experiencias vividas en los mundos materiales se convierten en memoria y es justamente esta "memoria" la que da significado a aquello con lo que nos identificamos; a aquello que nos da identidad. ¿Quiénes somos, entonces? ¿Somos un conjunto de recuerdos que ha forjado, que ha dado lugar, a nuestra Consciencia presente? ¿Somos memoria? Fijaros que hasta aquí, continuamos identificando la Consciencia humana con el mundo de las formas, con el mundo material. ¿Dónde queda entonces el Alma Humana? ¿Es lo mismo Consciencia que Alma?

Quizás podríamos abordar estas preguntas planteando el tema desde otra perspectiva: el Alma Humana es portadora de consciencia, portadora de esta pequeña Luz o Principio mental que la caracteriza y que se va desarrollando a lo largo del Camino. Mientras este fuego mental únicamente se identifique con la materia, se desarrolla en el tiempo y se convierte en el fruto de la memoria, es decir, no ha traspasado el mundo material y, en consecuencia, vive del pasado. ¿Es esta su auténtica naturaleza? ¿No habíamos dicho que es un principio divino?

Y aquí, según mi entender, es donde entramos en contacto con un punto clave en la comprensión de la Consciencia. Los textos esotéricos nos hablan del Alma Humana como de aquella entidad que posee Consciencia Grupal. Aún así, seguimos pensando en términos de Consciencia individual. Mi pregunta es: ¿Existe la Consciencia o Alma individual? ¿Puede ser individual el principio o fuego divino que en su momento nos convirtió en Seres Humanos? ¿Somos seres individuales o todo es fruto de la ilusión o maya en que vivimos cuando estamos en encarnación dentro de los planos materiales de la existencia?

El proceso de manifestación material implica separación en múltiples formas, pero el Principio es el mismo. La Unidad se mantiene intacta. Fijaros en aquellas palabras que seguro que conocéis: habiendo compenetrado el Universo con un fragmento de mi mismo, Yo permanezco. Todo proceso de manifestación implica descender de la Unidad a la multiplicidad, así como el Camino de Retorno nos devuelve a la Unidad perdida.

Retomemos nuestro tema... El Alma Humana tiene Consciencia grupal, porque su esencia consiste en pertenecer a un grupo de Rayo. ¿Existe la separación? No puede existir porque en esencia, como decíamos, es Energía consciente que forma parte de un Grupo de Almas, y éstas a su vez, forman parte de este cuerpo mayor que expresa la calidad del Rayo en toda su plenitud. La Unidad es inherente. Su esencia no pertenece al mundo material. Sólo en los mundos materiales hablamos de individualidad. Pero esta individualidad es aparente, porque la Vida que se expresa detrás de la individualidad material lo abarca y envuelve todo, porque es el Todo.

 Perdonad si no lo expreso de forma más comprensible, pero mi percepción me lleva a afirmar que únicamente podremos tener pequeños atisvos de su significado en la medida en que traspasemos la mente racional; mediante la intuición. Que debemos transmitirlo, sí; que debemos expresarlo con palabras y por lo tanto utilizar la razón, también; pero el simple hecho de encerrar en palabras aquello que trasciende la materia, produce una clara distorsión en aquello que intentamos comprender. Es por este motivo que más allá de la Consciencia hablamos de Mónada, porque nos acerca más al concepto de Unidad; porque nos conecta con esta fuente mayor de la cual procede el Alma.

Quizá lo único que nos acerca a su comprensión sea la percepción de la Unidad como Paz y Amor en momentos de contacto con la Plenitud de la Vida.

martes, 11 de febrero de 2020

REFLEXIONES SOBRE CURACIÓN



A lo primero que nos remite la palabra “curación” es a la necesidad de combatir una enfermedad. Curación y enfermedad son los dos polos de la cuestión que queremos tratar.

Toda enfermedad constituye una oportunidad, podríamos decir incluso necesaria, de redención de la materia. Y toda redención es a su vez condición indispensable en el proceso de expansión de la Consciencia de toda entidad. Necesitamos que la materia se sutilice para poder expresar a través de ella la mayor afluencia y potencia de Luz que implica la expansión de Conciencia.

 ¿Por qué redención? Si consideramos que en toda redención se produce un cambio en el nivel vibratorio de la materia y por lo tanto una elevación en el nivel de Conciencia, quizás se nos irán clarificando los términos. Redimir es introducir “luz” en la materia, hacerla más sutil y purificada. Pero, como sabemos, no está exento este proceso de fricción; de ahí el surgimiento de la enfermedad.
Todo ser humano somos pequeñas “células” de esta Entidad de la cual nada puede decirse. Esta Entidad de la cual formamos parte, en sus interacciones con el resto de Entidades Cósmicas, recibe Energías diversas que constituyen algo así como los distintos instrumentos a través de los cuales puede llevar a cabo su evolución. Desde nuestra perspectiva humana, llamamos Rayos a las Energías que inciden a nivel Cósmico, Humano y celular (del macro al microcosmos) en todos los planos de existencia. Y son justamente estas Energías de Rayo (Entidades cósmicas de gran evolución) y nuestra respuesta ante ellas, lo que crea mayor o menor fricción y, por lo tanto, también la enfermedad.

Redención es Evolución; es elevar el nivel de Conciencia. En este proceso se producen dos hechos fundamentales a tener en cuenta que nos pueden ayudar a entender mejor el por qué de la enfermedad:
  1. Transformación de la Materia. Hablamos de aquel cambio de forma necesario para que la Consciencia, que ha adquirido un nivel superior, pueda manifestarse. Una Conciencia más refinada necesita también un vehículo más puro para poder manifestarse con plenitud.
  2. Transmutación. Hablamos de transmutación como de aquel proceso mediante el cual la Consciencia asciende a un nivel de consciencia superior; abre los ojos a una mayor comprensión de la existencia y por lo tanto, también el Corazón.
Estos dos procesos, transformación y transmutación, no se dan a la par ni al mismo tiempo, aunque deberían darse. El proceso de adquisición de una Consciencia superior (transmutación) lleva consigo una afluencia intensa de Energías que inciden en la Materia; en una materia que debe transformarse. Pero el proceso de cambio de la materia es más lento y tosco, y como sabemos, no exento de enfermedades. Desde este punto de vista podríamos definir la enfermedad como aquella reacción a la desesperada de la Materia para no perder su dominio, para perseverar en su control sobre el mundo de la Forma. En nosotros produce dolor. Dolor ante circunstancias que no nos gustan, nos traen complicaciones, cambios, etc., pero a niveles internos (ya que es aquí donde está el origen de este conflicto) la razón estriba en que la Conciencia Humana está tomando posesión cada vez con más firmeza, Conciencia y Voluntad, de la Forma a través de la cual se expresa. La enfermedad no es más, repito, que producto del instinto de supervivencia de la Materia que se resiste a perder su dominio.
 
Como decíamos al inicio del artículo, curación y enfermedad constituyen una dualidad en la que estamos inmersos. La Dualidad es la expresión más original de nuestro Universo (día/noche; frío/calor; Alma/personalidad; Espíritu/ Materia). Y ya sabemos que donde hay dualidad, hay fricción. Todo proceso evolutivo consiste en superar esta dualidad: se trata del Camino de Retorno en donde el proceso fundamental es la Síntesis que nos deberá llevar a la Unidad.

¿Por qué se produce la fricción? La Humanidad va avanzando a través de los tiempos, pero en su gran mayoría vive inmersa en los problemas surgidos del plano emocional. Es el miedo, mayoritariamente y la falta de comprensión, lo que nos mantiene atados a la materia y desencadena la fricción ante la Energías superiores. Miedo a la desconocido, miedo profundamente arraigado a la materia, seguramente, desde el inicio de los tiempos. “Miedo a lo desconocido”, decíamos, que no es más que falta de comprensión. Y ahí, en la Comprensión, es a nuestro parecer donde radica una de las claves esenciales para poder dar solución a las tensiones y fricciones que vivimos constantemente en nuestra vida.

Profundicemos en qué significa “comprender”. Tal y como decían los Pitagóricos Lo semejante conoce lo semejante, de manera que únicamente comprendemos aquello que forma parte de nuestra propia esencia, aunque aún no lo hayamos descubierto. Así pues Comprender es reconocer mediante un acto de fusión con aquello que estamos investigando; es Vivir lo que comprendemos. ¡Por este mismo motivo Comprender es Ser! Si hay Comprensión hay identificación, reconocimiento y fusión. Es importante no confundir la comprensión con el conocimiento puramente intelectual. El conocimiento procede de la mente y no es más que acumulación de conocimientos; la Comprensión es un acto de Síntesis/Fusión, de Vida vivida, y es por eso que proviene del Corazón.

Así pues, solo mediante el Corazón, es decir la expresión del Amor, podemos superar la dualidad, la fricción y por lo tanto desencadenar la curación. Otra cosa será el componente kármico que opere en cada uno, sobre lo que no trato en este momento.
Amor, Servicio y Curación se nos presentan, pues, como las claves de nuestra cuestión. Todo Servicio es un acto de Amor y, por lo tanto, es curador. Todo Servicio proviene del Alma y no tiene otro fin que despertar las Consciencias para abrir la Comprensión del Corazón y hacer desaparecer el sufrimiento.






martes, 26 de marzo de 2019

Servicio, Relación y Cuerpo Etérico

En todo acto de Servicio creador está involucrado el cuerpo etérico.

El Etérico, como doble de cada uno de los planos de existencia y de los cuerpos de manifestación, permite la comunicación entre las vidas de un mismo plano, pero también la comunicación entre vidas que manifiestan distintos estados de evolución interna, porque interpenetra a toda vida existente en este universo.

Podemos hablar del Servicio como de aquel acto mediante el cual establecemos puentes, abrimos canales de comunicación; creamos el espacio adecuado para que se produzca la comunicación o revelación que surgirá no sin antes haber logrado un profundo silencio, Silencio, que modela el éter.

Servir es ponerse en relación o comunicación con Aquello que de más interno y espiritual caracteriza al ser humano y así ofrecer este puente a quien pueda y deba cruzarlo. 

Sin este vehículo de relación y comunicación que es el cuerpo etérico, no podríamos "bajar el Cielo a la Tierra" ni expresarnos en cada uno de los planos de manifestación. 

Y es entonces cuando podemos preguntar: ¿Qué secreto oculto esconde el cuerpo etérico que hace que esté presente en todos los planos y niveles de existencia?

Es difícil dar respuesta a esta cuestión. Intentaremos responder:
Según nos cuentan las enseñanzas del Maestro Tibetano, existe una sustancia primordial llamada Akhasa. Akhasa es la primera manifestación de la materia pregenésica, según se nos habla en el Fuego Cósmico. Existe, por lo tanto, una Materia sin forma, anterior a toda creación. Akhasa es ya materia manifestada que se expresa como Fohat o Energía divina. A su vez, Fohat en los distintos planos se conoce como éter, aire, fuego, agua, electricidad, prana..., según las propias palabras del Maestro Tibetano.

Akhasa es la materia manifestada, decíamos, o Energía Divina (Fohat). ¡Y ahí está el misterio de la Creación! Materia y Fohat son una misma cosa; Espíritu y Materia son lo mismo. Y ya que hemos dicho que Fohat se conoce también en el plano que le corresponde como éter... ¿Estamos diciendo que hablar de Cuerpo Etérico es decir que toda forma está penetrada por el Éter, la Energía divina o Fohat? ¿Acaso no es lo mismo que decíamos en otro artículo acerca del hecho que el éter es la "sangre de los dioses? 

En el principio, Materia y Espíritu son Uno; son consustanciales a la divinidad, y a medida que las formas se van manifestando, a medida que la Divinidad se va desplegando en todos los niveles existentes, va empapando toda la manifestación a través del cuerpo etérico y del prana, que circula a través de éste.

En síntesis y para terminar: Servir es "religar" el Cielo con la Tierra;  abrir los ojos a la Vida que circula por doquier mediante este vehículo de comunicación de consciencias que es el cuerpo etérico. Pero no olvidemos que es la Vida que circula por él; el Prana es la Vida o Fohat más o menos densificado. Y así pues, Espíritu y Materia, Energía Divina y Akhasa (de donde procede el éter), son una y la misma cosa.

jueves, 21 de febrero de 2019

Investigando sobre el Cuerpo Etérico (2ª parte)

A medida que profundizamos en este tema y gracias también a vuestros comentarios, van surgiendo nuevas ideas que nos ayudan a comprender mejor de qué hablamos al hacer referencia al Cuerpo Etérico, sea celular, humano o planetario.

La Vida circula o mejor dicho penetra por todo el Universo gracias al cuerpo etérico. Se habla del éter o prana como "la sangre de los dioses" y así lo podemos imaginar para comprender como la Vida Una está presente por doquier. Y es esta Vida Una la que también tendrá sus chacras, que quizás en forma de centros planetarios, solares o galaxias, recibirá las energías superiores a Ella y las pasará por su filtro de Conciencia para poder llevar a cabo la tarea que le sea encomendada.

Hablamos del Etérico como de aquel cuerpo que cohesiona a toda forma manifestada y al mismo tiempo la pone en relación o comunicación con el resto de vidas. ¿Cómo? Ya decíamos que mediante los "nadis" que al igual que circuitos nerviosos que conforman al cuerpo etérico, permiten que la Vida circule a través de ellos y la transmiten.

Tal y como ha expresado muy bien Marta en su respuesta al anterior artículo, no es lo mismo la Conciencia que la Vida. Podríamos decir que la Vida se manifiesta en "nuestro mundo externo" mediante distintos niveles de Conciencia, pero no es lo mismo, aunque la Fuente sea la misma.
La Vida es la esencia Una de la que derivan o proceden las distintas Conciencias que van creciendo y madurando mediante la adquisición de experiencias en el mundo de la forma.

En tu respuesta al anterior artículo, "Grupo Logos", planteas la siguiente pregunta:

"¿hasta que punto debe ser consciente y directa nuestra relación con este cuerpo?, ¿no es mejor pensar que el (cuerpo etérico) responde de forma automática al tipo de conciencia o alma (sentimiento o pensamiento), principal, de ahí que se diga que la energía siga al pensamiento?"

Ya hemos comentado que hablar de "Etérico" es hablar del gran desconocido. Mediante este cuerpo nos llegan las Energías que fluyen desde todos los niveles de conciencia (y captamos aquellas que vibran en nuestra sintonía). Así pues, será nuestro nivel de Conciencia el que nos hará  "conscientes", paso a paso, del mundo invisible y por lo tanto también del Cuerpo Etérico. Como buenos investigadores científicos, es necesario que nos planteemos preguntas, que investiguemos y así encontremos la explicación que nos permita "bajar el Cielo a la Tierra". Así pues, sí que debemos ser conscientes. Porque cuando hablamos de que "la energía sigue al pensamiento", precisamente estamos hablando de convertirnos en "magos conscientes"; en Creadores de un nuevo mundo; en Servidores, y como poco a poco descubriremos, en todo acto de Servicio Creador, el Etérico tiene un papel fundamental.

Y con esto enlazamos con la pregunta de cómo fortalecerlo, agudizarlo o sintonizarlo... 
Sabemos que se trata de un cuerpo físico, y como tal requiere de buenos alimentos, sol y todo aquello que puede constituir una vida saludable. Pero ante todo, es nuestro estado de Conciencia elevado y enfocado conscientemente en la Luz lo que hará que podamos convertirnos en buenos servidores con  un cuerpo etérico fuerte y útil para dicho Servicio.

Como podemos observar, al tratar un tema inmediatamente se nos presentan múltiples interrogantes o caminos por donde investigar. Fijaros, pues, en la relación existente entre Etérico y Servicio... 
¿Qué es lo que se nos está presentando en nuestras palabras? 

Deberemos continuar con nuestra investigación.

¡Un abrazo!





jueves, 14 de febrero de 2019

Investigando sobre el Cuerpo Etérico

A menudo hablamos de los distintos cuerpos sutiles que forman al ser humano, pero del mismo modo no prestamos demasiada atención al denominado "Cuerpo Etérico". Vamos a investigar un poco acerca del  mismo utilizando la analogía para poder profundizar en nuestra comprensión viajando del macrocosmos al microcosmos; de lo más lejano a lo más cercano.

Así como necesitamos un cuerpo para podernos expresar y por lo tanto también comunicar en cada uno de los Planos de Existencia, también necesitamos de determinados canales o vías, como autopistas, por donde fluye la energía y, así pues, el mensaje que queremos transmitir. 

Estas "autopistas" por donde fluyen las energías son los llamados "nadis" que conforman al Cuerpo Etérico; redes nerviosas portadoras de las energías entre los distintos chacras.

Antes de continuar debemos de aclarar que toda forma de vida tiene su contraparte etérica en forma de molde exacto, por donde circulan las energías que le dan vida. La Vida, en forma de Prana, circula  a través del cuerpo etérico, cohesionando la forma, esta forma física que no es más que la expresión última (para nosotros visible) a través de la cual la Vida interna está intentando manifestarse.

Volvamos a los "nadis"...
Podemos comprender a cada "nadi" como una neurona que transmite la energía utilizando la red que forma con el resto de nadis de un determinado organismo. Los chacras, haciendo la analogía, son como centros neuronales (cerebros o centros de comandamiento de los distintos cuerpos y que estarán más o menos activos y subordinados a un centro u otro en función del estado de consciencia que caracterice a determinada entidad).

Pero tengamos en cuenta algo de vital importancia: no debemos comprender a las distintas vidas que forman la existencia como si estuvieran separadas las unas de las otras. Todo se interpenetra; toda vida interactua con las demás, al igual que una célula de nuestro cuerpo con las demás, mediante el cuerpo etérico que la circunda. Así pues la influencia y comunicación del macrocosmos con el microcosmos se produce constantemente a través de estas "autopistas de energía" que llamamos nadis y que como ondas de radio, comunican a toda vida con el resto del universo.

Por lo tanto, estas redes eléctricas que constituyen el cuerpo etérico son universales, porque toda entidad posee un cuerpo etérico por donde fluye el prana o Vida. Es responsable de la interconexión de todo lo que existe, como decíamos, la razón de la Astrología y lo que hace posible que la Vida Una pueda hacer llegar su energía des de Shamballa a la Humanidad, pasando (hasta cierto punto y momento) por la Jerarquía.
Así es, gracias a estas redes cósmicas, las energías de las distintas entidades planetarias llegan a nuestro planeta y, des de aquí, son distribuidas a todas las vidas que formamos parte de ella. Gracias a estas conexiones, la comunicación interna con distintas entidades es posible. Así pues, si queremos ser Servidores del Plan, deberemos de fortalecer, agudizar y sintonizar adecuadamente nuestro cuerpo etérico a fin de ser receptores lo más puros posibles y poder, así, "bajar el Cielo a la Tierra".

¡Un abrazo!

miércoles, 4 de julio de 2018

Del Silencio a la Revelación

Cuando la Libertad se convierte en Responsabilidad...
Cuando desde la Libertad nos dirigimos a la Liberación...

Enfrentamos nuevos tiempos, tiempos en que Urano, símbolo de libertad y liberación empieza a actuar en la constelación de Tauro. Que Urano, foco de luz portador de las energías del Séptimo Rayo, enfocando su atención hacia la materia y como portador del Propósito divino, traiga la Luz al Ojo de Tauro e ilumine la forma.

Hablamos de Urano como símbolo de libertad, aunque nunca seremos libres si no hemos superado todos aquellos apegos que nos atan al mundo material y que, por lo tanto, nos mantienen presos en el mundo de la forma. Cualquier condicionamiento es una prisión que impone su ley y no permite al Alma expresar aquello que Es, en su más pura esencia.

Solo desde el Silencio de la forma en su triple manifestación (física, astral y mental) puede surgir la Libertad para el Alma que desde el principio de los tiempos emprende el Camino hacia su manifestación; hacia la Autoconciencia que le descubre quién es y su procedencia monádica de la cual ella es la embajadora.
El Silencio, entendido como desapego hacia todo aquello que es material, nos abre las puertas de la Libertad y, con ella, de la Revelación del Plan. Desde este silencio personal surge un Silencio mucho más profundo y omniabarcante; surge un Silencio revelador fruto del contacto establecido con entidades de evolución superior. Y así es como, gracias al Silencio transitamos de la libertad personal a la Liberación y Responsabilidad espiritual. Esta Responsabilidad es grupal porque surge del Alma Grupo de todo Discípulo en el Sendero de la Iniciación. Surge del Alma Grupo comprometida en la consecución del Plan.

De la Responsabilidad grupal surge aquel Silencio interno, profundo y potente que, como nota invocadora emitida por el Alma grupo, llama a la puerta del Reino Superior para poder "bajar el Cielo a la Tierra" y construir desde el Ojo de Tauro y con la energía del Séptimo Rayo, aquellas formas adecuadas para la manifestación del Propósito divino: se ha producido la Revelación.

De la libertad personal, decíamos, a la Liberación de la forma (materia) y su intrínseca Responsabilidad grupal. Ésta, la Responsabilidad Grupal, surge del compromiso que como Alma toma el Grupo interno en trabajar para el Maestro en la construcción de un nuevo mundo. Trabajamos, conscientemente, en esta construcción, en el "despertar de las Consciencias", tarea que se erige como clave fundamental para todo Servidor.

viernes, 25 de mayo de 2018

Meditación como revelación

Tal y como comentamos  en el último artículo, "meditar es construir"; crear un nuevo mundo. 

En todo proceso creativo hay dos entes implicados: una mente activa actuando como polo positivo (es aquí donde situamos al ser humano) y un polo negativo identificado con el Reino dévico, ambos necesarios para que aparezca la luz o revelación y su consecuente exteriorización en el mundo de la materia. 

Hablamos de meditación como de aquel estado de conciencia producido por una firme atención en la luz; como aquel estado de integración grupal (de contacto de Alma con Alma, y con el Maestro) mediante el cual emitimos la invocación o palabra de paso que nos abrirá la puerta a la luz de la revelación. 

La revelación es Luz, es captar una pequeña parte del Propósito que tendremos la responsabilidad de traducir e interpretar como Plan divino que debe exteriorizarse, es decir, hacerse realidad en el mundo triple de la materia. 

En todo este proceso es necesaria una profunda atención, una firme voluntad para mantener la mente enfocada en la luz y una indisoluble y amorosa cohesión grupal para llevar como unidad grupal el Propósito divino, convertido en Plan, al mundo externo. 

Meditar es crear un nuevo mundo, pero esta creación debe ser un acto consciente, realizado desde el Alma y, por lo tanto, acción grupal. Esta creación, pues, debe ser un trabajo colaborativo entre seres humanos y entidades dévicas; seamos conscientes de ello. 

Toda meditación implica revelación. Toda revelación es afluencia de luz (o entidad dévica) precipitada hacia la materia para realizar, como arquitecto divino, el Propósito divino en la materia. 

Así pues, meditación, atención firme en la luz, revelación y construcción conscientes, se nos muestran como el camino grupal a realizar en la construcción de un nuevo mundo y como responsabilidad fruto del compromiso consciente y renovado de todo Discípulo en el mundo de los hombres. 

martes, 27 de marzo de 2018

Consciente Creación


La Conciencia en la Construcción

Dice el Maestro Tibetano en el capítulo XV de Iniciación Humana y Solar:

Revelación de la Palabra
 Palabras Solares 
 

La base de todos los fenómenos manifestados es el sonido enunciado, o la palabra pronunciada con poder, es decir, con el pleno propósito de la voluntad tras de ella. Aquí radica, como se sabe, el valor de la meditación, que produce eventualmente ese propósito interno y recogimiento dinámico, o sea interna ideación, que debe preceder infaliblemente a la pronunciación de cualquier sonido creador.”

Tal y como hablamos en el último artículo, los Devas son los constructores de la Creación. Pero cabe aquí, en relación con la cita anterior, hacer también un énfasis especial en aquella frase que nos afirma que “el hombre piensa y el Deva construye”. El Sonido, en forma de palabra o de pensamiento produce su efecto en los éteres. Aquellos Devas de evolución similar a la vibración del sonido emitido responderán llevando a cabo una u otra construcción, en función del propósito que haya detrás de la emisión de la Palabra.
Todo cuanto existe en la manifestación externa tiene su origen en un Sonido Creador que, precedido del Silencio por una parte y procediendo de una entidad mental y con propósito definido por la otra, mueve a los Devas a materializar dicho propósito. De ahí la importancia y valor de la meditación, tal y como nos dice el Maestro en la palabras anteriores. Meditar es construir, “crear un nuevo mundo”, hasta donde seamos capaces de dirigir la voluntad y el firme propósito. Tengamos en cuenta en estos días que se acercan de lunas llenas de gran importancia.

Sin embargo..., ¿Somos conscientes de nuestra responsabilidad creadora? Todo acto, palabra, pensamiento..., es creador! Pero no toda construcción es consciente, ni por parte de nosotros, como seres humanos, ni por parte de ciertas entidades elementales de evolución inferior.

Si seguimos leyendo unas líneas más abajo, encontramos las siguientes palabras que nos pueden resultar muy clarificadoras:

a. Los devas del sendero evolutivo, los grandes constructores del sistema solar y los que están subordinados a ellos, que han pasado la etapa humana, responden al sonido de la Palabra, y con comprensión colaboran conscientemente con quien la exhaló, y así llevan a cabo el trabajo.
b. Los devas del arco involutivo, los constructores menores, que no han pasado por la etapa humana, también responden al sonido, pero inconscientemente o por la fuerza; por el poder de las vibraciones iniciadas construyen con su propia sustancia las formas requeridas.”

Toda creación puede ser consciente o inconsciente, según el nivel de consciencia de quien emita el sonido creador y, como consecuencia, de las entidades dévicas o elementales que se sientan atraídas por su mántram.

Se desprende de todo lo dicho anteriormente que está en nuestras manos tomar las riendas de nuestra construcción, como arquitectos conscientes y responsables en la construcción grupal de nuestro entorno, de nuestra sociedad y de un nuevo mundo. Debemos “despertar” y ayudar a despertar a aquellas otras consciencias que aún no han abierto los ojos. Solo entonces el trabajo con los devas, este Reino tan olvidado, será colaborativo y descubriremos, quizás, el trabajo común que nos prepara el Maestro.

martes, 6 de marzo de 2018

Los pequeños escultores de la creación

LOS ELEMENTALES CONSTRUCTORES

Desde la más remota antigüedad, el ser humano ha creído en la existencia de unas fuerzas ocultas de la Naturaleza, a las cuales ha llamado "Gnomos, Ondinas o Hadas". 

Su existencia es conocida desde los tiempos más lejanos, pero nunca hasta ahora su conocimiento ha llegado a ser realmente científico. Se trata de los Elementales Constructores de la Naturaleza. 
Veamos pues: ¿Quiénes son estas entidades dévicas? Son simplemente energía y constituyen cada uno de los elementos básicos de la Naturaleza con los que todo es creado. Ellos son quienes llevan a la manifestación física cualquier idea surgida en la mente de un Creador. Construyen todas y cada una de las formas existentes en la Naturaleza. De hecho, nada existiría si no fuera por su intervención. Son, los pequeños Escultores de la Creación.

Según el elemento al que pertenezcan les damos el nombre de Gnomos o Espíritus de la Tierra; Ondinas o Espíritus del agua; Salamandras o Espíritus del fuego, y Silfos o Sílfides o Espíritus del aire. Cada uno de ellos tiene su particular función en el desarrollo de la Naturaleza.
Los Gnomos son aquellos Elementales encargados del crecimiento de las plantas y del lento desarrollo de las piedras, dentro de las cuales viven muy a menudo (no debemos olvidar que ellos son energía etérica y que, por lo tanto, son difíciles de observar si no se es clarividente). Los Gnomos trabajan muy estrechamente con el Reino Mineral, ya que ellos mismos constituyen parte de este Reino. Se nos dice que son unos grandes imitadores del hombre; de ahí que los veamos representados en los cuentos de los niños como seres humanos diminutos. 

Cada grupo de Elementales tiene su tarea asignada, no obstante, debemos aclarar que siempre trabajan en colaboración unos con los otros; tanto con los que forman su propio elemento como con los del otro. Y es que la obra de la Creación es un trabajo conjunto que implica a múltiples entidades (que trabajando de forma más o menos consciente) pertenecen a distinta evolución como podremos ir investigando en otros artículos si así va surgiendo la inspiración.

Los Silfos o Sílfides del aire forman este elemento y cambian constantemente de forma en el Éter que ellos mismos constituyen. Colaboran con el Reino Vegetal coloreando las flores y sazonando los frutos. Son los Devas constructores de mayor elevación entre los elementales, de los que se nos dice que son confundidos con el azul del cielo, por ser este su color predominante.
Existe una estrecha relación entre los Silfos y un grupo particular de Ondinas, a las que llamamos Hadas. Las Ondinas habitan en las profundidades de los océanos, en los lagos, o en los ríos en donde el agua corre en abundancia. Las Hadas, a las que nos referíamos hace un momento, son las encargadas de confeccionar las flores que los Silfos pintarán con un agradable color. Son también, aquella especie evolucionada de Ondinas que da perfume a las flores y sabor a los frutos.

Finalmente, llegamos  a las Salamandras del fuego. Forman parte de este elemento y siempre se las puede observar alrededor de un Agni o Señor de las Salamandras, quien dirige a todo el grupo. Porque es necesario saber que cada grupo de Elementales tiene un Deva de evolución superior que dirige su trabajo en todo momento. Los Elementales constructores son fuerzas ciegas que necesitan y deben ser dirigidas en su trabajo de construcción.

Toda Creación es obra, no únicamente de los Devas dirigentes y sus fieles Elementales constructores, sino también del propio Ser Humano (exceptuando la propia Naturaleza). Una conocida máxima esotérica nos dice que "El Hombre piensa y el Deva construye"; de ahí la importancia de cada uno de nuestros estados de consciencia, ya que nada queda sin respuesta en los mundos internos. Cualquier estado de consciencia emite una vibración (un mántram) al que responden los devas de su misma evolución e, inmediatamente, dan forma  a aquel pensamiento, acto o deseo. La civilización y la cultura de un pueblo es una obra humano-dévica, pero aún no somos conscientes de hasta qué punto somos responsables de todo lo creado. Cada pensamiento, cada deseo, cada palabra, obtiene una respuesta dévica. Hombres y devas son los creadores de todo lo existente en la vida del ser humano. Pero es el hombre quien, como fuerza pensante, emite el mántram invocador al que responderán los devas con su consecuente construcción.

Así pues, dependerá de todos y cada uno de nosotros el mundo que se esté creando. Hablamos de Fraternidad y de un Nuevo Orden Mundial, pero si no lo vivimos en nuestro Ser Interno y por lo tanto lo manifestamos en cada una de nuestras acciones, pensamientos y deseos, difícilmente llegará el día en que podamos restablecer la armonía en nuestro mundo. La tarea no es fácil, requiere disciplina y nos conduce directamente al correcto pensamiento, al olvido de nosotros mismos, como antesalas necesarias para un eficaz y verdadero Servicio. Únicamente si amamos más las necesidades de nuestros hermanos que las nuestras podremos ayudar en la construcción de un Nuevo Mundo. Porque de nada nos serviría hablar de los Devas y sus Elementales constructores si no fuera para comprender el papel que ejercemos en esta construcción y cuál es nuestra responsabilidad. Nunca habrá un mundo en paz si en nosotros no hay paz; y nunca la habrá si no dejamos de pensar en lo que queremos para nosotros y empezamos a pensar en... ¿Qué puedo hacer para los demás? Si éste es nuestro sentir más profundo, estaremos ayudando en la construcción de una nueva sociedad que dará lugar a un mundo de fraternidad y de Servicio. Que así sea.

















viernes, 28 de julio de 2017

El hombre avanza en la medida que sirve

"El hombre avanza en la medida que sirve". Estas palabras del Maestro Tibetano adquieren un significado especial en estos tiempos de crisis y convulsiones que estamos viviendo.

Todo momento de crisis requiere de una respuesta, pero para que esta respuesta sea la adecuada, es necesario tener la conciencia centrada en los niveles superiores. Si nuestra respuesta es personal, no vamos a infundir Luz, sino únicamente confusión, porque nuestro actuar estará teñido a menudo del mundo astral, fuente innumerable de ilusiones.

Conciencia, Alma, Servicio... Palabras mayores a las que quizá no prestamos suficiente profundo interés. Es necesario un sincero acercamiento, que nazca desde las profundidades de nuestra Alma, para poder llevar a cabo el Servicio. ¿Estamos preparados para vernos tal y como Somos? ¿Estamos preparados para conocer nuestras más ocultas interioridades espirituales?

Conciencia, Alma, Servicio, Voluntad y Determinación. .. Ahí está la clave.

Porque, tal y como nos dice Marta en la respuesta al anterior artículo: "Cuando estamos predispuestos  para el Servicio y sabemos lo que implica el compromiso con la propia Alma y con el Maestro, no nos preguntaremos que  servicio debemos realizar...". Saldrá espontáneamente como expresión libre y esencial de la propia Alma.

Gracias Marta por inspirar este pequeño artículo.

Neus




miércoles, 12 de julio de 2017

12 caminos, 12 senderos,12 puertas..., hacia el Servicio!

El camino que rige la evolución es el Servicio. Quizás, uno de los 12 caminos que se presentan ante nuestros ojos a partir de cierto nivel evolutivo; quizás la puerta que se abre con la llave del Corazón, teñida por el color de Rayo que nos pertenece como Almas...

El camino que nos pertenece como hijos del Ángel Solar, quien hizo el inmenso sacrificio de engendrarnos como Almas y a partir de aquí estar atento a nuestro "despertar" a través de un largo período de tiempo, hasta que podamos hacernos cargo de su trabajo, convertidos ya en el Padre (Ángel Solar) de donde procedemos...,  este camino que nos pertenece, debemos andarlo conscientemente en el día a día y es el Servicio: ¡ Despertar Conciencias!

¿Cómo podemos, entonces, concretar el Servicio que debemos realizar? ¿Cómo descubrir nuestro campo de Servicio?

Servimos al Maestro, en nombre del grupo, a todos aquellos que se encuentran justo en un peldaño por debajo nuestro. Servimos a quien, con una pequeña ayuda nuestra, puede ascender por sus propios pies, en la escala evolutiva. Porque el camino debe andarlo cada uno... "Caminante no hay camino", como decía el poeta... 

En el mismo acto de Servicio descubriremos cuál es nuestro campo de trabajo, ya que sólo desde la acción nacida del Alma podemos descubrir dónde actuar.

Que así sea...

Neus






martes, 27 de junio de 2017

12 caminos, 12 senderos, 12 puertas... Perfección! (II)

Desde una perspectiva muy simbólica, el número 12 concentra un profundo significado. Tal y como veíamos en el anterior artículo, podemos acercarnos a su interpretación desde distintos puntos de vista..., tantos como los lados nos presenta el dodecaedro y aún muchos más.

Vamos a centrarnos hoy, en la relación entre el número 12 y la esfera.
Si entendemos el número 12 como la perfección (o síntesis humano/ angélica), su relación con la esfera queda establecida de forma directa. La esfera es: el fin sin principio y el principio sin fin. Podriamos llegar a pensar que en ella el tiempo desaparece, porque en ella la materia ha sido sublimada y, con ella, el tiempo.

Toda esfera está constituida por 12 sectores de 30 grados cada uno. Al mismo tiempo, estos 12 sectores son los 12 triángulos (formados por tres lados que, representados por el número 10, en ellos mismos cuando son perfectos se nos muestra la perfección humana).

Cada uno de estos triángulos apunta hacia el centro de síntesis de la esfera. Cada triángulo,  pues, está llamando a realizar una síntesis menor en la conciencia, para así poder unificar y superar la dualidad específica que representa cada uno de los 12 sectores de la esfera. La superación de la dualidad no es mera unión de los pares de opuestos, sinó sintesis. De la síntesis de cada uno de los pares de opuestos surgirá algo nuevo. Una nueva piedra preciosa en el corazón del ser humano; un nuevo pétalo que se abre en el corazón humano y una nueva capacidad de comprensión y compasión.

En cada uno de los 12 sectores abrimos nuestro corazón y vamos comprendiendo que la clave de la evolución es el Servicio, porque,  tal y como nos dice el Maestro "El Discípulo avanza en la medida que sirve".

viernes, 2 de junio de 2017

Investigando sobre simbología: 12 caminos, 12 senderos, 12 puertas… Perfección!


Acercarnos a la simbología de los números es un ejercicio que, aunque nos pueda parecer muy abstracto, también puede convertirse en la puerta de entrada de todo un descubrimiento interno.

En este caso, vamos a investigar sobre el número 12 y todo aquello que nos sugiere, relacionándolo con los conocimientos que el Maestro DK nos ha aportado y aquello que nuestra intuición nos permita descubrir.

En primer lugar, podemos relacionar el número 12 con la suma de distintas figuras geométricas. Fijémonos que de la suma de 5+3+4 tenemos el 12, y de ahí, podemos establecer el sendero evolutivo, el camino de Retorno hacia la Unidad Primigenia de donde venimos.
(No olvidemos en ningún momento que la Creación es geométrica o que, como decía Galileo, el Universo está escrito en lenguaje matemático.)

Vamos a ver:

  1. Estrella de cinco puntas… Número 5 … Espíritu o Mónada… Cruz Cardinal (4 brazos)...Perfección divino-angélica/Andrógeno.
    Espíritu o Mónada representando la figura del Maestro, miembro de Shamballa. Él, ya no es ni Ángel ni Humano; sino Andrógeno. Podríamos pensar que en Él se han fusionado las dos líneas evolutivas que de forma paralela se han ido desarrollando a lo largo del Camino de Retorno o Sendero. En otras palabras: se han reencontrado, fusionado y, de esta fusión, surge una entidad nueva a la que llamamos Ser Andrógeno. Nace pues, también, un nuevo Reino de la Naturaleza.
    Cabe prestar atención que, no únicamente estamos hablando del número 5, como estrella de cinco puntas, sino también del número 12, ya que “lo superior siempre incluye lo inferior”, hecho que nos lleva a sumar toda la línea evolutiva ascendente, alcanzando así el 12!
  2. Triángulo…. Número 3 ...Alma….Cruz Fija (4 brazos)...Perfección de la Matèria/Domina el Alma
    Alma humana que ya ha tomado posesión de la materia o Personalidad con sus 3 cuerpos físico, astral y mental. Representa en un primer momento a la figura del Discípulo, el Hércules de la Conciencia. La Materia, en estos momentos, ha sido sometida a la Voluntad del Alma. Es aquí donde podemos hablar de la entrada en el 5º Reino o Reino de las Almas. Hablamos, por lo tanto, de la Jerarquía.
    De igual modo que hemos hecho con el número 5, también aquí debemos remarcar que no únicamente estamos en el número 3, sino también en el 7, porque como decíamos, “lo superior incluye lo inferior”. Así pues, del 4 y el 3, llegamos al 7. El 7 se nos presenta, pues, como el número de la perfección humana, porque desde el momento en que entramos en el Reino de las Almas, desde el momento en que nos consagramos al Servicio, la materia ya no ejerce control.
  3. Cuadrado…. Número 4 ...Materia o Personalidad...Cruz Mutable...Evolución en la Materia
    La Materia representada por el cuaternario y su cuádruple expresión (físico, etérico, astral y mental), ejerciendo su poder.

¿Qué significa entonces el número 12?

En él podemos encontrar la esfera, la figura perfecta sin principio ni fin en donde encontramos escenificada (astrológicamente) toda la rueda evolutiva del Hércules de la conciencia al que ya hemos mencionado. Esta misma esfera representa la Creación (la matriz en donde tiene lugar la Creación y, por lo tanto, todo el ciclo evolutivo).
El 12, pues, se nos presenta como la perfección, desde nuestro humilde punto de vista, la Síntesis (aunque ya manifestada), la Unidad Primigenia de donde venimos desde el Principio de los Tiempos, aunque sin experiencia alguna. Y yendo aún un poco más allá… ¿Cómo podríamos representar a esta misma Unidad inmanifestada? Quizás como el punto (1)…, aunque el hecho mismo que no se manifieste ya sobrepasa cualquier intento de representación.


* Soy consciente que el tema es muy abstracto, y sólo es el principio de lo que investigando podemos descubrir. Sea como sea, que esta investigación sirva para abrir la intuición, despertar conciencias y descubrir así, el lugar en donde nos encontramos y el camino a recorrer.

miércoles, 29 de marzo de 2017

El contacto con el Maestro

Tratado sobre Magia Blanca

 (ReglaCinco -155-)

"El objetivo de todo discípulo avanzado es desempeñar su tarea y relacionarse con el centro de fuerza espiritual, su grupo, y estar así en continuo contacto con el Maestro, sin entrevistas ni contactos fenoménicos. La mayoría sólo espera establecer contacto con Su Maestro una vez al año, generalmente en la época del plenilunio de mayo.

6. Encuentra también que la relación entre Maestro y discípulo está regida por la ley y que existen grados y etapas definidos de contacto en la relación deseada. Éstos pueden ser enumerados, pero no dilucidados:

1. La etapa en que el Maestro hace contacto con el discípulo por medio de otro chela en el plano físico. Ésta es la etapa de "el breve período de chela".

2. La etapa en que un discípulo más avanzado dirige al chela desde el nivel egoico. Ésta es la etapa denominada "el chela en la Luz".

3. La etapa en que, según la necesidad, el Maestro hace contacto con el chela, mediante:
a. Una vívida experiencia en el sueño.
b. Una enseñanza simbólica.
c. La utilización de una forma mental del Maestro.
d. Un contacto en la meditación.
e. Una definida y recordada entrevista en el ashrama del Maestro. Ésta es
definidamente, la etapa de discípulo aceptado.

4. La etapa en que habiendo demostrado su sabiduría en el trabajo y apreciado el problema del Maestro, se le enseña al discípulo cómo (en una emergencia) atraer la atención del Maestro y así extraer Su fuerza y conocimiento y recibir consejos. Esto es algo instantáneo y no le ocupa prácticamente tiempo al Maestro. Esta etapa recibe el nombre peculiar de "el chela en el Hilo o Sutratma".

5. La etapa donde se le permite conocer el método por el cual puede originar una vibración y un llamado que le otorgará una entrevista con el Maestro. Esto únicamente se le concede a esos chelas dignos de confianza, de quienes se puede esperar la utilización del conocimiento sólo para las necesidades del trabajo; ninguna razón ni aflicción personal los impelería a utilizarlo. El chela es denominado en esta etapa "el discípulo dentro del aura".

6. La etapa en que puede atraer la atención del Maestro en cualquier momento. Se halla siempre en estrecho contacto. En esta etapa el chela es preparado definidamente para una iniciación inmediata, o habiendo recibido ya la iniciación, se le da trabajo especializado para hacerlo en colaboración con él. Esta etapa se describe como "el discípulo dentro del corazón de Su Maestro"."

lunes, 23 de enero de 2017

El Mundo del Discípulo Hoy en Día

El Mundo del Discípulo Hoy en Día

Las pruebas a las cuales Hércules voluntariamente se sometió y los trabajos en los cuales
a veces descuidadamente se precipitó, son aquellos posibles para muchos miles ahora.
También se volverá manifiesto cuán curiosamente aplicable a las condiciones modernas,
son los variados detalles de la dramática y a menudo divertida historia de sus esfuerzos en
el sendero de la ascensión. Cada uno de nosotros es un Hércules en embrión, y cada uno
enfrenta idénticos trabajos; cada uno tiene la misma meta que lograr y el mismo círculo del
zodíaco que abarcar. El trabajo a realizar tiene como objetivo principal, la eliminación de
todo temor y el control de las fuerzas naturales de la naturaleza humana. Estas, Hércules
debe enfrentarlas en cada posible combinación, antes de escalar el monte de la iniciación en
Capricornio, y llegar a ser el servidor de la humanidad.


Extraído del libro Los Trabajos de Hércules

 

martes, 18 de octubre de 2016

Consciencia vibratoria

Unas pocas palabras para reflexionar en estos momentos de contacto... 

El discípulo ha hecho su acercamiento al ashrama, ha demostrado su capacidad para
servir y utilizar cualquier energía ashrámica, con la que podrá entrar en contacto e incluirla
ocultamente.  En  forma  lenta  va  dándose  cuenta  de  tres  impresiones  vibratorias  que  son
ligeramente  diferentes,  aunque  están  matizadas  por  el  rayo  que  expresan.  Ante  todo,  es
consciente de la vibración de su propia alma; luego registra la vibración del ashrama, que
en etapas anteriores se enfocaron para él, por intermedio de algún discípulo más avanzado,
y  finalmente  se  hace  consciente  de  la  vibración  del  Maestro.  Poco  a  poco  aprende  a
distinguirlas  y  conocerlas  como  constituyendo  tres  canales  diferentes  por  medio  de  los
cuales  le  llega  la  energía,  estableciendo  contacto  con  su  conciencia  en  el  plano  mental; [...]

Fragmento extraído del libro Los Rayos y las Iniciaciones del Maestro Tibetano

miércoles, 17 de agosto de 2016

Amable realidad; Luz interna reflejada en el mundo

Amable realidad; Luz interna reflejada en el mundo...

Percibir la belleza que se manifiesta a nuestro alrededor debería ser una constante en nuestra vida.

El espejo, como Realidad que se manifiesta ante nuestros ojos, nos habla constantemente de aquello que conforma nuestra Alma, de cuál es su cualidad, su esencia..., nos habla de dónde tenemos centrada nuestra conciencia.

La realidad se manifiesta ante nuestros ojos y nos habla, como decía. Saber interpretar los símbolos con los que nos habla será de vital importancia para conocer cuál es el Propósito que se esconde en cada uno de los mensajes que nos transmite. La inmensidad  del universo se extiende ante nuestros ojos, con toda su fuerza y belleza, pero todo tiene un por qué.  Comprometerse con este "por qué" y darle respuesta es nuestro trabajo. 

No ignoremos, por lo tanto, todo aquello que se presenta en nuestra vida y estemos atentos al mensaje que nos trae y al trabajo que en ello deberemos realizar como Almas.

Si hoy la ventana de la Realidad es más viva, más luminosa.., si hoy la realidad nos habla con una amable sonrisa, conversemos con ella para descubrir el mensaje interno que en Ella se esconde.


Neus

miércoles, 27 de julio de 2016

El Propósito Espiritual y sus requisitos

Dice el Maestro Tibetano en el Tratado sobre Magia Blanca, concretamente en el capítulo titulado "La precipitación de formas mentales", hablando sobre los requisitos esenciales para mantenernos en el Propósito Espiritual:


El segundo requisito es desapego. El trabajador en magia blanca debe mantenerse en lo posible libre de identificarse con aquello que ha creado o intenta crear. El secreto para todos los aspirantes es cultivar la actitud del observador y del vigía silencioso. La mayor
parte del trabajo mágico queda anulado, porque el trabajador y constructor de la materia no guardó silencio. Por hablar anticipada y excesivamente, destruye lo que ha tratado de crear, y el hijo de su pensamiento nace sin vida. Todos los trabajadores del campo mundial deben reconocer la necesidad del desapego silencioso, y el trabajo de los estudiantes que leen estas  instrucciones   consiste  en cultivar  una actitud  de  desapego.  El  desapego  mental capacita al pensador para morar siempre en un lugar elevado y secreto, y desde ese centro de paz llevar a cabo con calma y poder, el trabajo que se ha propuesto. Trabaja en el mundo de los hombres, ama, consuela y sirve; no presta atención a la simpatía y antipatía
personales, ni a prejuicios ni apegos; se mantiene fuerte como una roca y como una mano tendida en la oscuridad, para todos aquellos con quienes entra en contacto. El cultivo de una actitud personal de desapego, con una actitud de apego espiritual, cortará las raíces de la vida del hombre, pero devolverá mil veces todo aquello que ha cortado.

Hay en este fragmento, distintos aspectos interesantes para comentar: desapego mental, creación, silencio... En este caso se nos habla del desapego referido a la actitud mental necesaria para ser creadores conscientes y efectivos, para llevar a cabo el Propósito, pero de igual modo podríamos trasladar esta actitud a cada uno de los vehículos de expresión humanos (físico, astral y metal).
Se nos habla del "desapego" como de la actitud del Observador. Es decir, convertirnos en observadores conscientes, en la distancia, que estando  atentos a aquello que se genera en la forma, no se identifican con ella. Observar sin identificarse; esa es la clave. El silencio, como actitud atenta constante de lo que estamos creando, se manifiesta como condición necesaria para convertirnos en creadores conscientes y mantenernos firmes en nuestra posición "desapasionada".

Hay aquí, pues, un doble trabajo: creación consciente que conlleva una profunda atención  y trabajo interno en el cultivo del silencio y del "apego"espiritual, tal y como nos dice el Maestro, para ser efectivos servidores del Propósito Espiritual. Dos aspectos del trabajo que no podemos desligar uno del otro, porque solo hay creación si en nosotros existe el silencio.., y este únicamente se puede generar desde el desapego a cuaquier tipo de forma y el firme "apego" a la Vida del Alma.

Neus

lunes, 4 de julio de 2016

Sobre la felicidad



Felicidad, amor y anhelo de infinito son tres de los conceptos que más nos llaman la atención en el primer párrafo del texto de Raimon Pannikar, DE LA MÍSTICA - Experiencia plena de Vida.
Toda forma de vida busca la felicidad, sepa o no de qué se trata o hacia dónde se debe dirigir. Nos proyecta hacia el futuro realizando todo tipo de acciones  para conseguir "nuestra" felicidad.  En cambio, todos los sabios nos alertan de que solo nos hace felices Amar... 
Y aquí es donde tendría que empezar nuestra búsqueda. ¿"Amar"? ¿Cómo? ¿Amar es procurar para nuestro yo egoísta?

Amor e infinito, si seguimos el hilo que hemos iniciado al principio deben mostrar una conexión. Raimon Pannikar le da el nombre de Infinito, pero quizá cada uno de vosotros le llamaría de otra manera: Vida, Absoluto, Unidad... Si prestamos atención a aquellos momentos en que la identificación con la naturaleza, la contemplación de su belleza nos infunde Amor; nos hace  sentirnos unidos con esta Naturaleza, podremos empezar a comprender de qué estamos hablando.  
La Vida late a través de la naturaleza.
¿Abstracto? Sí, porqué solo desde la propia vivencia podemos comprender.

(Publicado el 02/01/2011)

Neus