viernes, 1 de abril de 2016

El silencio en la escucha



Cuando cerramos los ojos e intentamos estar en silencio..., a menudo nos asaltan multitud de pensamientos que no nos permiten profundizar más en nuestro interior.

La escucha, este momento de recogimiento con nosotros mismos, con nuestra más profunda esencia, nos permite ir más allá del "mundanal ruido" y penetrar en las profundidades de nuestra alma. 
Pero, ¿Qué significa escuchar? Escuchar es estar en silencio (silencio de nuestras emociones y silencio de nuestros pensamientos); es encontrar el punto de equilibrio que nos permita ir más allá de todo lo que pertenece a la forma y abrir aquella "puerta de luz"que nos conducirá hacia una nueva y más plena comprensión.

La escucha y el silencio son dos elementos necesarios, imprescindibles para que se pueda dar la revelación. Revelación como aportación de luz, como intuición de alguna "verdad" superior que podemos vislumbrar más allá de la mente.

La escucha y el silencio van de la mano para abrir la puerta hacia un nuevo mundo y una comprensión mucho más plena.

Neus

miércoles, 2 de marzo de 2016

"La energía sigue al pensamiento"

"La energía sigue al pensamiento", lo sabemos, lo hemos oído muchas veces, pero seguramente aún no somos conscientes de hasta qué punto tiene importancia esta afirmación.



Hace años un científico japonès, Masaru Emoto, nos sorprendió con un estudio realizado con el agua. Masaru Emoto fotografiaba los cristales de agua de distintos lugares del planeta, más hermosos o menos en función de su pureza. La belleza de las formas geométricas que podía observar él  y su equipo, le mostraban la calidad del agua, es decir, la Vida dévica que en ella se manifestaba.

También experimentó con los efectos que se podían producir sobre el agua, cuando se le enviaban pensamientos/sentimientos positivos, tales como "gracias" o "amor", por ejemplo. Fotografiando los cristales que la misma agua producía antes y después de estar expuesta a estos pensamientos, podía observar los efectos transformadores de nuestros propios pensamientos.

Todo esto nos demuestra, científicamente, que tenemos en nuestras manos la posibilidad de crear bellas formas, tanto en nosotros mismos, como en los demás. Y no únicamente a nivel astral, de emociones (teniendo en cuenta que nuestro cuerpo físico se compone de un alto porcentaje de agua), sino que también está en nuestras manos el crear conscientemente formas mentales que puedan ayudar de forma deliberada en la construcción de un mundo mejor. ¡Este debe ser nuestro deber!

Neus

domingo, 7 de febrero de 2016

Libertad espiritual

El Señor Buda ha expresado que:

No  hemos  de  creer  en  lo  dicho,  simplemente  porque  fue  dicho;  ni  en  las tradiciones, porque han sido trasmitidas desde la antigüedad; ni en los rumores; ni en los escritos de los sabios, porque han venido de ellos; ni en las fantasías, que se suponen haber  sido  inspiradas  por  un  deva  (es  decir,  una  supuesta  inspiración espiritual);  ni  en  las  deducciones  basadas  en  alguna  suposición  casual;  ni  por  lo que  parece  ser  una  necesidad  analógica;  ni  por  la  mera  autoridad  de  nuestros instructores o maestros, sino que hemos de creer cuando lo escrito, la doctrina o lo  dicho, está corroborado por nuestra propia razón y conciencia. Por eso, enseñé a no creer  lo  que  oyen  decir,  sino  que,  cuando  lo  crean  conscienternente,  actúen  de acuerdo y plenamente. 

La Doctrina Secreta, T. VI. p. 49

domingo, 4 de octubre de 2015

La evolución es cambio

Estamos immersos en un proceso evolutivo constante y cíclico.  Si andamos, encontramos obstáculos en el camino, y si somos capaces de superar estas oportunidades que se nos presentan día a día, subimos un pequeño peldaño en nuestro proceso evolutivo.                                                                    
La evolución es cambio, transformación constante (entendida como purificación de la forma), pero no deberíamos olvidar que todo este procesos viene orquestado desde los niveles internos. Así pues, sería interesante preguntarnos en todo momento cuál es la razón profunda que ha producido determinado cambio en nuestras vidas o, qué transformación interna hemos sufrido (que pequeña puerta de luz hemos abierto) para que se haya visto alterada nuestra vida externa. Ahí está la clave que deberíamos comprender para seguir con determinación el ascenso de la montaña.
                        
 Neus

jueves, 27 de agosto de 2015

Cuando la Luz penetra en la Conciencia

Cuando la luz penetra en la conciencia, grandes cambios pueden producirse, e incluso convulsiones, producidas por el necesario reajuste de todo cuanto configura nuestra manifestación física. El escenario que nos rodea se transforma.

Cuando luz y materia entran en contacto, el conflicto está servido, a menos que hagamos llevado a cabo un profundo proceso de transformación interno o transmutación de nuestra conciencia. Aún así, la resistencia de la materia a perder su dominio y su identidad producirán necesariamente una situación de lucha que tendremos que afrontar.

¿Cómo purificar la materia y así permitir que la conciencia ascienda un peldaño más? Únicamente mediante el fuego purificador que, a modo de herrero, podrá moldear adecuadamente a la materia para convertirla en buena transmisora de luz y al mismo tiempo eliminar las impurezas que, formando parte del pasado y por lo tanto de aquello hacia lo que ya no tenemos que volver, nos permitirá dirigirnos firmemente hacia la Luz, que es nuestra Luz.


domingo, 23 de agosto de 2015

Conciencia animal

Es lícito preguntarnos, desde nuestra conciencia humana, hasta qué punto el reino animal también posee conciencia.

Desde un punto de vista interno, sabemos que su conciencia no es individual, aunque cuando nos acercamos a los animales domésticos podemos observar en ellos toda una serie de reacciones que les acercan más al humano que no el comportamiento de un animal salvaje. Sólo hace falta observar su mirada, tanto la de un animal salvaje como la de un animal doméstico. Hasta una mirada "humana" a veces se nos muestra más salvaje que la de un animal domesticado...

 Es obvio que el nivel de consciencia humano tiene sus propias características: autoconciencia mental que nos impele hacia hacia niveles superiores. Pero aún así, podemos hablar de conciencia animal en la medida en que posee este "darse cuenta" de sus estados emocionales o físicos. Y creo que no deberíamos subestimarla desde el momento en que el hecho de que haya conciencia indica ya un principio mental (más o menos incipiente), pero lo hay.

En este sentido os enlazo a una página donde se habla de la Declaración de Cambridge (2012), en donde a partir de estudios científicos se defiende la existencia de la conciencia animal.

Que esto sirva para fomentar el respeto hacia su vida y para aprender a amarlos y respetarlos.

http://www.eduanimal.org/news/tenim-consiencia/

martes, 2 de junio de 2015

Conciencia

La conciencia es aquel punto de luz que nos identifica como seres humanos, o mejor dicho: hablamos de autoconciencia. Nos da la capacidad de conocernos a nosotros mismos y, en consecuencia, nos impele a dar la respuesta adecuada a aquello que somos en el presente.

Podríamos hablar de la conciencia como la puerta de entrada hacia el Alma, porque solo mediante el autoconocimiento podemos llegar a descubrir aquello que hay en nosotros de más profundo y misterioso: nosotros mismos. Ser consciente es poseer la autoreflexión necesaria para descubrirnos, aceptarnos y actuar. Sin acción no hay auténtico conocimiento ni transformación posible.

Ser consciente es ejercer la responsabilidad de aquél que conoce; es ver de forma diáfana que hay un "más allá" hacia el cual nos conduce la evolución, un "más allá" que sobrepasa la propia conciencia porque la Verdad se encuentra más allá de la mente.

Ser consciente es conocer nuestro lugar en el Camino, sin al mismo tiempo preocuparse por ello, pero prestando atención a los pequeños detalles que nos hablan en forma de símbolo y nos auguran una mayor paz dentro de nuestro corazón.

Neus